Tal y como recoge el artículo 55.5 del Estatuto de los Trabajadores, el despido nulo es aquel que resulte directamente discriminatorio o que viole los derechos fundamentales y libertades públicas de los trabajadores.
Supuestos en los que un despido puede ser considerado nulo por vulneración de derechos
Otros supuestos en los que el despido será considerado nulo:
- Durante los períodos de suspensión recogidos en el Estatuto de los Trabajadores por maternidad, mientras transcurre el embarazo, durante la lactancia, por enfermedades causadas por el embarazo, parto o lactancia, adopción o acogimiento.
- En trabajadoras víctimas de violencia de género o de violencia sexual y debido al ejercicio de los derechos de reducción, a la reordenación de su tiempo de trabajo o de su movilidad geográfica. Igualmente, al cambio de su centro de trabajo o a la suspensión de la relación laboral.
- Cuando haya existido acoso laboral
- Cuando se trate de trabajadoras que hayan solicitado o estén disfrutando la excedencia para cuidado de un menor de hasta 3 años.
- En trabajadoras que se encuentran cumpliendo una reducción de jornada por cuidado de un hijo, hasta que cumpla los 12 años.
- Trabajadores que hayan reclamado sus derechos y sean despedidos por ello. Es lo que se conoce como garantía de indemnidad.
Consecuencias del despido nulo: readmisión y posibles indemnizaciones
La principal consecuencia de la calificación de un despido como nulo es la readmisión inmediata del trabajador a su puesto de trabajo, junto al pago de los salarios sin percibir desde su despido, los llamados salarios de tramitación.
La readmisión del empleado a su anterior puesto de trabajo y el abono de los salarios de tramitación son las consecuencias directas de un despido nulo y no tiene que existir ningún tipo de indemnización por despido.
Sin embargo, el trabajador puede pedir en la demanda una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados. Estos daños pueden ser materiales, como por ejemplo haber perdido la casa por no pagar una hipoteca; o daños morales, si el despido le ha generado estrés y angustia.
Si te han despedido vulnerando alguno de tus derechos fundamentales o libertades públicas, acude a nuestro despacho de abogados que te asesoraremos para reclamar el despido y solicitar las indemnizaciones por los daños y perjuicios que te han causado.